Dos mujeres formaron parte importante en la vida del autor de Arias tristes, dos mujeres abandonaron todo o casi todo por él. A una de ellas ya la conoces, Zenobia Camprubí, una de las primeras feministas de España, y miembro destacado del Lyceum Club Femenino que se fundó con el impulso de la Institución Libre de Enseñanza.
El secreto que debes descubrir es el nombre e historia de la otra, aquella que escribió estas palabras en su diario antes de abandonar un taxi para entrar en un pequeño hotel y emprender el viaje definitivo:
Y es que…/ Ya no quiero vivir sin ti…/ no…ya no puedo vivir sin ti…/… tú, como sí puedes vivir sin mí…/… debes vivir sin mí…/… Si tú no pudieras vivir sin mi, no sobraría, pero como sobro, lo mejor es irme…/…Y como sin ti…es que ni quiero, ni me importa nada…lo mejor es morirme…
Tu sufrimiento, muerta tú, se ha quedado espandido (sic.) sobre mi, como el rojo del sol, después de puesto, por la tarde.
Sentimiento sordo, profundo, concentrado, inmenso, como el rojo de la puesta de sol en un crepúsculo eterno.
Cuéntanos quién era la muchacha que te mira.


